19 de Octubre de 2017

¿POR QUÉ ENGORDO SI ESTOY HACIENDO EJERCICIO?

Cuando comenzamos a hacer deporte y llevar una alimentación saludable es muy común que al pesarnos en la báscula observemos que no ‘estamos bajando de peso’ o incluso que hayamos aumentado de peso (en número).

Estamos acostumbrados a que a la hora de preocuparnos por nuestro aspecto físico lo primero en lo que nos preguntemos es ¿cuántos kilos peso?

 

Cuando tomamos la decisión de empezar a entrenar muchas veces notamos cómo a los pocos días no solo no hemos bajado el número en la báscula sino que ¡lo hemos aumentado! Lo cual nos puede llevar a la desmotivación.

 

¡No desesperes! ¡No lo estás haciendo mal!

 

Que la báscula te indique un peso mayor o igual que el de antes, no quiere decir que no estés realizando el entrenamiento correctamente o no estés logrando el objetivo de “perder esos kilos de más”.

 

Cuando empezamos a entrenar, especialmente si llevamos un tiempo sin llevar una actividad física regular, aumentamos la masa muscular en una pequeña cantidad al mismo tiempo que desciende el porcentaje de grasa.

 

¿Qué quiere decir esto?

 

Que aunque en la báscula veamos el mismo número, estamos convirtiendo la masa grasa en masa magra. Tenemos que tener en cuenta que 1 kilo de grasa ocupa mucho más que 1 kilo de músculo. Podemos pesar lo mismo pero nuestro volumen descenderá.

 

Imagen ejemplo volúmenes grasa/músculo

Ejemplo volúmenes entre 1 kg de músculo y 1 kg de grasa

 

Especialmente en el caso de las mujeres hay otros factores que también influyen y nos pueden hacer subir o bajar de peso sin motivo alguno, como la retención de líquidos o la menstruación.

 

Debemos recordar que para conseguir nuestros objetivos en el gimnasio hay que llevar una alimentación sana y equilibrada. Darse una paliza en el gimnasio de nada servirá si al salir nos comemos dos tabletas de chocolate.

 

Es bueno y recomendable reponer energías al terminar nuestra sesión de entrenamiento pero es mejor optar por una porción de proteínas o carbohidratos, dependiendo de cada caso en concreto.

 

En resumen, es completamente normal subir de peso las primeras semanas de comenzar nuestro entrenamiento porque estamos construyendo masa muscular, así que ¡paciencia y constancia! Los resultados se verán en un medio/largo plazo.

 

Para medir resultados fiables, podéis siempre preguntar a un entrenador personal para que os haga un estudio de % de grasa y de músculo incluso medir los contornos del cuerpo para analizar la evaluación de vuestros progresos.

 

Así que… ¡Ánimo y a conseguir nuestros objetivos!


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